Paginas WEB

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Los derechos de autor de página Web, se encuentran protegidos al igual que sucede con los programa de ordenador, por la Ley de Propiedad Intelectual, siendo considerado el programa de ordenador, que también puede derivarse a una página Web, como toda secuencia de instrucciones o indicaciones destinadas a ser utilizadas, directa o indirectamente, en un sistema informático para realizar una función o una tarea o para obtener un resultado determinado, cualquiera que fuere su forma de expresión y fijación.

Lo que si es cierto es que la pluralidad de contenidos y la rápida capacidad de cambio de la información contenida en la página es precisamente una de las razones del éxito de Internet. Y sin embargo, la legislación sobre propiedad intelectual se ha visto incapaz hasta ahora de ofrecer un marco legal protector y serio de los derechos de propiedad intelectual sobre los contenidos de la página web.

El nuevo Reglamento de propiedad intelectual, que vino a sustituir al 733/1993, establece la posibilidad de la inscripción en el Registro de páginas web y obras multimedia como tales, y no como una conjunción de elementos separados, susceptibles cada uno de ellos de ser encuadrados dentro de una categoría de las establecidas en los artículos 10, 12 y 13 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual de 1996 y por tanto objeto de registro separado.

En efecto, el Real Decreto 733/1993, en su artículo 7, ordenaba la documentación y los soportes de información inscritos en el Registro en Secciones, cada una de ellas correspondiente con un tipo de obra de las descritas en el TRLPI.

Así, por ejemplo, una página Web que contuviese texto y fotografías, sería inscrita de la siguiente manera:

–  El texto sería inscrito como obra literaria  en la Sección I del Registro.

– Las fotografías, por su parte, serían inscritas como tales  en la Sección XI del Registro, aunque, eso sí, podían presentarse en la misma solicitud.

– El código fuente, como programa de ordenador.

Aunque no existe un criterio uniforme sobre esta materia en muchos casos, en la mayoría de las legislaciones, cuando ya se tienen las autorizaciones sobre las obras que van a estar recogidas en la Página Web, se protege la página en su conjunto, para poder probar su titularidad a través de la Inscripción en el registro de Propiedad Intelectual, en el que se inscriben los contenidos, el código fuente y el diseño.

El inconveniente de este mecanismo está en que cada vez que cambie alguno de estos elementos, será necesario inscribirla nuevamente. De ahi, las ventajas del registro de Copilex que permite mediante un certificado otorgado por notario, dar fecha de las nuevas modificaciones y actualizaciones respecto de derecho de autor del contenido de las paginas web, sin necesidad de tener que acudir al registro ni que suponga ello costes elevados.

Una de las ultimas sentencias en el ámbito de paginas web es la Sentencia 176/2015 del Juzgado de lo Mercantil 2 de Barcelona que tiene una importancia fundamental, al enumerar los elementos que deben ser analizados a la hora de establecer los derechos de propiedad intelectual que ostentan los sitios web y en qué casos estos derechos pueden ser infringidos por terceros.

La Sentencia se dicta en el marco de un conflicto entre tres de los sitios web de contenidos humorísticos más visitados del mundo: Vie de merde(Francia), Fuck my life (USA) y Asco de vida (España). En este caso, los dos primeros alegaban que su formato de contenidos y la estructura de su página web era única, original e innovadora y, por tanto, cualquier página web que utilizase un formato o estructura similar en otros países estaría infringiendo sus derechos.

De acuerdo con la sentencia citada, los aspectos protegibles de un sitio web serían tres:

“Primero, el diseño o la apariencia gráfica (el interfaz de usuario).

Segundo, el código fuente, que podría obtener protección como programa de ordenador.

Tercero, los contenidos. En este sentido, algunas páginas web puede ser consideradas como bases de datos. En otros, puede contener obras en sí mismas, tales como música, escritos o fotografías.

De igual modo, a la hora de entender cuándo puede producirse un plagio de estas páginas, habría que entender que solo es posible cuando la copia de la estructura ha de ser casi idéntica, y debe rechazarse cuando la disposición es típica o común.

Pero ni las ideas ni las formas de hacer las cosas son objeto de protección al amparo de lo previsto en el artículo 10 de la Ley de propiedad intelectual.”

Utilizando este criterio, el Juzgado concluye que el sitio web www.ascodevida.com (ADV) no infringe los derechos de propiedad intelectual de Vie de Merde (VDM) o Fuck My Life (FML), dado que, por una parte, la interfaz y el código fuente son distintos y, por otra, los contenidos son generados por los usuarios (CGU), por lo que los titulares de los sitios web no ostentan derechos de propiedad intelectual sobre los mismos y “no son obra protegible del artículo 10 de la LPI”.

En cuanto a la originalidad y novedad de los sitios VDM y FML, la sentencia 176/2015 analiza el formato de publicación y declara lo siguiente:

“Que empiecen por la misma palabra y termine por la expresión ADV, que los internautas puedan votar las historias, la tipografía del sitio, las categorías de anécdotas o que tengan enlace con las redes sociales no dota de originalidad a la idea. En realidad se trata de un foro de internet con una determinada temática (compartida por otras páginas web tal como ha indicado la demandada) y cuya estructura no cuenta la originalidad suficiente merecedora de protección.”

Además de aclarar algunos conceptos básicos relacionados con la protección de las páginas web, desde la perspectiva de las leyes de propiedad intelectual y de Competencia Desleal, esta sentencia reconoce el derecho de los creadores a inspirarse en obras de terceros:

“La propiedad intelectual no protege las ideas originales ni la información (…). Así lo indica también el ADPIC (art. 9.2) y el TODA (artículo 2).

La libre disponibilidad de estas es esencial para el libre desarrollo del conocimiento social, cultural y económico”

“la Sentencia 176/2015 es pionera en su género y tiene una gran importancia para cualquier empresa que opera en internet, ya que define el marco de sus derechos de propiedad intelectual, establece los límites que deben cumplir para evitar infracciones y reconoce a los usuarios la titularidad de los derechos sobre sus propias creaciones. Es una victoria a favor de la libertad de internet y de los derechos de los creadores y usuarios.”

Algo ligado a lo anterior, es la titularidad de la pagina web y más cuando se contrata una empresa para crear un sitio WEB.

En tal sentido,  pueden en la práctica, darse diversas circunstancias:

En el caso de que hayan sido los empleados de la empresados en el desempeño de sus funciones, el empresario poseerá los derechos de autor sobre el Sitio Web, salvo que haya acordado lo contrario con sus empleados.

En cambio cuando la creación de un sitio web se encarga a un externo, son titulares de los derechos de propiedad intelectual sobre las obras que crean, aunque se les haya pagado adecuadamente por sus servicios, salvo que se disponga lo contrario en un contrato escrito, de tal manera que si no se establece un acuerdo válido por escrito en el que se cedan esos derechos, cabe la posibilidad de que la empresa contratante termine disfrutando únicamente de una licencia no exclusiva para utilizar su propio sitio Web, su diseño o sus contenidos.

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